»12 julio, 2006«
A mexican guy in New York (Part Deux).
Alguna vez Harvey Keitel dijo que el centro del mundo era Brooklyn (y no Figueras como dijo Dalí). Pues bien, hoy estoy en ese centro, vine a entregar mis pinturas (un poco maltratadas por el viaje) pero llegué demasiado temprano, aún faltan un par de horas para que abran la Sideshow Gallery. Es en Williamsburg donde se reúnen los artistas y bohemios, la gente aquí tiene un aspecto alocado y divertido, de artistas.
Estuve un rato en el barrio polaco, me gusta ver como gente de tantas y tantas nacionalidades convergen en New York, no puedes quedarte parado un minuto en alguna calle sin haber escuchado gente hablando en alemán, coreano, español, inglés, etc. Pareciera que TODOS somos extranjeros aquí.
Lo cierto es que esta ciudad es cara, debo cuidar el dinero. Aquí el subterráneo cuesta dos dólares (diez veces más que en México), creo que me compraré uno de esos pases para usarlo toda la semana. Ahora mismo estoy en un cybercafé, de a dólar por cada diez minutos conectado a internet, ¡eso es muy costoso!. Ahora que estoy en línea me encontré con mis amigos y amigas que no dejaban de felcitarme y decirme lo mucho que confiaban en mi éxito. Es fabuloso cuando tanta gente te da su confianza, pero tambien una gran responsabilidad, antes todo lo hacía yo solo, ahora tengo a mucha gente que me qiere detrás de mí, respaldándome.
Estuve un rato en el barrio polaco, me gusta ver como gente de tantas y tantas nacionalidades convergen en New York, no puedes quedarte parado un minuto en alguna calle sin haber escuchado gente hablando en alemán, coreano, español, inglés, etc. Pareciera que TODOS somos extranjeros aquí.
Lo cierto es que esta ciudad es cara, debo cuidar el dinero. Aquí el subterráneo cuesta dos dólares (diez veces más que en México), creo que me compraré uno de esos pases para usarlo toda la semana. Ahora mismo estoy en un cybercafé, de a dólar por cada diez minutos conectado a internet, ¡eso es muy costoso!. Ahora que estoy en línea me encontré con mis amigos y amigas que no dejaban de felcitarme y decirme lo mucho que confiaban en mi éxito. Es fabuloso cuando tanta gente te da su confianza, pero tambien una gran responsabilidad, antes todo lo hacía yo solo, ahora tengo a mucha gente que me qiere detrás de mí, respaldándome.
link | Edwin posted at 04:12 |